viernes, septiembre 02, 2016

Salvador de Bahía (parte 1) acercamiento al corazón bahiano.

"Un pueblo bueno, amigo de los colores chillones, bullanguero, manso y amable. que se admira fácilmente, acogedor y demócrata. Bajo un cielo de admirable limpidez, en la orilla del mar o en la montaña, donde siempre corre una acariciante brisa, vive el pueblo mas dulce de Brasil. En la ciudad de Salvador de Bahía." Jorge Amado 

Nos vamos para Bahía. 


Hacía tres meses que veníamos programando este viaje con Julian y María del Carmén, cuando compramos los pasajes y se los regalé a Wally de sorpresa para su cumple en junio. Ese mismo día mi hija  nos regaló el libro de Jorge Amado "Bahía de todos los santos". Fue especialmente para mi un camino directo a comprender lo que luego viviríamos cuando lo leí. Este viaje lo palpitamos día a día con mucha ansiedad. Una semana en el nordeste brasileño para cortar el mas frío otoño/invierto porteño que recuerde era una gran idea.
Salimos de Buenos Aires hacia el Aeropuerto Internacional de Ezeiza con destino a Salvador de Bahía cantando los hits que versionaron Juli  y Wally durante los meses previos al son de "Nos vamos para Bahía". Antes de abordar el avión brindamos con champagne y paseamos un ratito por el Duty Free. Al abordar el avión hicimos nuestra primera transmisión en vivo para Facebook que luego serían habituales a lo largo del viaje y una experiencia muy especial y enriquecedora. 
El  vuelo de Aerolíneas Argentinas aterrizó puntualmente diez minutos antes de la dos de la madrugada. Allí un transfer de la empresa Salvador Receptivo nos recibió para trasladarlos a los cuatro al Gran Hotel da Barra del barrio homónimo. La salida del aeropuerto es muy bonita ya que se genera un túnel de cañas altísimo que permiten intuir el verde intenso que Brasil regala a sus visitantes.  Unos veinte minutos después estábamos mirando el mar y la insinuada bahía de Barra entre dos fuertes de los tantos que tiene la ciudad que alguna vez debió protegerse de tantos conquistadores.
Visa de la habitación Grande Hotel do Barra
La vista de nuestro balcón era espectacular incluso de noche y el sonido del mar prometía convertirse en un arrullo toda la semana. El cielo estaba encapotado y pronóstico no era el mejor. Al otro día vendría a buscarnos un guía para mostrarnos el centro histórico y la iglesia de San Francisco.
El calor de la madrugada nos invito a tomar la primera cerveza los cuatro juntos en la habitación con unos sanwichs riquísimos del servicio del hotel. Nos fuimos a dormir un rato después felices y con la panza llena.
Como cada día salte de la cama para mira por el balcón el mar y el cielo. Llovía y sin embargo había a media mañana gente en el agua. La vista del lugar de día era a pesar de la lluvia bellísima.
Barra es una de las zonas mas seguras y populares de Salvador. Sus playas en verano están atiborradas de gente. Sobre la costanera se sucedes bares y restaurantes para todos los gustos y se está a mano de todo lo que se puede necesitar. Además por supuesto que por encontrarse en la punta de la Bahía de todos los Santos el sol se pone sobre el mar causando un espectáculo que no tiene precio.

Pelourinho
Al mediodía llegó nuestro guía de nombre "Joan" que amablemente nos mostró los lugares mas importantes de la ciudad y subimos al centro histórico llamado Pelourinho. Servicio solo para nosotros tomado de Salvador Receptivo.   
La historia del barrio está íntimamente ligada a la historia de la propia ciudad, fundada en 1549 por Tomé de Sousa, primer gobernador general de Brasil (cuando Juan III de Portugal era el monarca reinante), que escogió el lugar donde se localiza el Peourinho por su ubicación estratégica -a lo alto, cerca del puerto y de la región comercial y con una barrera natural constituida por una elevación abrupta del terreno, verdadera muralla de hasta 90 metros de altura por 15km de extensión- facilitando la defensa de la ciudad. Se caracteriza por su arquitectura colonial barroca portuguesa. El Pelourinho es considerado el Alma de Bahia, ya que la cultura de esta ciudad está reflejada en sus calles y colores. Pelourinho fue designado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y posee más de 800 casonas de los siglos XVII y XVIII. Aquí se respira la historia de la ciudad con sus colores y arquitectura.El Pelourinho está compuesto de calles estrechas, en subida y con pavimento de adoquines y se lo considera uno de los puntos más visitados de Bahía. Ese día lluvioso no impidió que viéramos su belleza sin igual. Que no percibiéramos algo especial respirando la historia y disfrutando del excelente guía que nos acompañaba. Se sube de dos maneras por el famoso elevador de Lacerda o por las calles que suben desde la Baixa ( barrio bajo). Así lo hicimos nosotros esta primera vez. Con Wally tuvimos un dejavú de Lisboa, La influencia portuguesa es descomunal. 
El guía nos aconsejó a quien comprarle pilotines de lluvia y compramos cuatro. Yo por supuesto no me lo puse. Quienes siguen este blog saben que me gusta muchísimo caminar bajo la lluvia cuando no hace frío y ese día era ideal. Desde adolescente conservo esa manía. Suelo incluso a modo de terapia salir a caminar cuando hace calor y llueve. Estar allí me resultaba placentera la lluvia tropical y además me divertía ver que cada vez que se ponían los pilotos paraba de llover cosa que sucedió prácticamente todo el día. 

Convento e Iglesia de San Francisco 
Visitamos primero el convento y la  Iglesia de San Francisco. Los frailes de la Orden Franciscana llegaron a Salvador en 1587 y pronto construyeron un convento y una iglesia, pero estos fueron destruidos durante las invasiones holandesas de Bahía en el siglo XVII. Las obras en el convento actual se iniciaron en 1686 bajo el Padre Vicente das Chagas siguiendo un diseño grandioso que tardó décadas en completarse. Los ricos comerciantes de azúcar comenzaron la construcción de este establecimiento religioso a principios del siglo XVIII y tardaron 66 años en finalizarla (de 1686 a 1752). Luego la Iglesia atravesó diversas restauraciones durante el siglo XX. La historia dice que estos comerciantes utilizaron 100 kg de oro para adornar el templo, cuya capilla se encuentra completamente cubierta de este mineral, que permite definir su estilo barroco. Además, su fachada está decorada con azulejos amarillos y azules de origen portugués. Su techo, con pinturas ilusionistas, convierte la cubierta de la Iglesia en uno de los cielorrasos más lindos de Brasil. La iglesia se encuentra en el Terreiro de Jesús y fue nominada para ser una de las Siete Maravillas de Brasil. Se la puede visitar de lunes a domingo de 8 a 17 o los domingos de 7 a 12. Es muy importante visitarla con un guía para poder apreciar su valor y su historia. En nuestra visita Joan dijo que es la iglesia hecha en oro única en esa cantidad en el mundo, yo le sugerí que la Catedral de Sevilla podría superarla pero es cierto que en ese caso es el Retablo Mayor y no la iglesia completa. De todos modos me queda la duda de cual tiene mas oro. Al menos este quedó en Sudamérica! Es una paradoja que una iglesia franciscana tenga tamaña ostentación teniendo en cuenta los votos de pobreza y humildad del santo fundador de la orden religiosa. Mas allá de esas cuestiones es notable la belleza artística tanto en el trabajo en oro como en los tallados de madera. El convento cuenta con un cementerio que obviamente era para quienes disponían de aporte de dinero y salas llenas de historia y arte. El patio central esta rodeado de una galería con paneles de azulejos portugueses que cuentan distintas historias de acuerdo a máximas de pensadores greco romanos referidas a distintas virtudes. Algunos lamentablemente en franco deterioro a pesar de ser muy valiosas obras de arte. 
Salimos del convento y caminamos por las calles junto a Joan que nos contaba sobre los estilos aquitectónicos del lugar. 
Visitamos una casa de artículos de diseño propio en el estilo bahiano donde Wally me regaló una funda para el Iphone única. Allí compramos remeras y conocimos a Verónica una joven y  bellísima negra bahiana vestida con sus trajes típicos que nos preguntó si éramos de Córdoba porque al parecer tenía una amor cordobés. Hecho que se repitió muchas veces en la semana. Evidentemente hay muchos cordobeses que visitan este lugar.  
Luego seguimos recorriendo las calles y algunas tiendas debido a que por momentos caía algún chubasco. Nos llamó la atención una casa de joyas que atendía una argentina. Allí trabajos magníficos de oro y piedras preciosas que aún se extraen dentro de Brasil. El oro especialmente en Mina Gerais y alguna piedras preciosas en el estado de Bahía. Inmediatamente empezó a hacerme ruido esto de extraer oro y ver tanta pobreza. Brasil es un tesoro de riquezas naturales y claramente algo no funciona bien este mundo y es su sistema de redistribución de ganancias. A esto hay que sumarle que el crack está destruyendo a los jóvenes. 

Olodum
Volvimos a recorrer las calles y pasamos por la histórica Olodum. Se escuchaban sonar los tambores desde adentro de su escuela y lugar de ensayo. Lamentablemente los espectáculos se dan los días martes y nosotros no pudimos verlo.  Es un grupo cultural con base en la ciudad de Sao Salvador . Como actividades culturales propone actividades en su mayor parte en torno a la música; también ofrece producciones de teatro danza afro, canto, coro, informática cultural, y actividades musicales para niños. Fundado en 1979, sus objetivos declarados son combatir el racismo, fomentar la autoestima y el orgullo entre los afro-brasileños, y pelear por los derechos civiles de todos los grupos marginales. En el año 1992, el cantante, compositor y percusionista Carlinhos Brown, junto a 11 músicos de la banda Olodum, los músicos de jazz Wayne Shorter, Herbie Hancock, Bernie Worrell y Henry Threadgill y lo producción de Bill Laswell, editan el disco Bahia Black, Ritual Beating System, luego en 1995, Olodum participa de el segundo video musical del sencillo de Michael Jackson, "They Don't Care About Us" (No les importamos). Olodum cuenta con 12 albumes de estudio y 2 albumes en vivo. Su último hit ha sido la participación en el tema oficial del Mundial de Fútbol 2014, We are One (Ole Ola).

Museo Solar Ferrao 
Visitamos la colección de arte africano Claudio Masella consiste en objetos que representan a grupos étnicos ubicados en unos 15 países de África , tales como máscaras, estatuillas , herramientas y utensilios , hechas de materiales que van desde la arcilla , madera, metal y marfil . La Colección de Arte Popular reúne obras representativas de la cultura popular en el noreste. Entre las piezas utilitarias y figurativos que son , son figuras decorativas , exvotos , herramientas deidades imaginarias , juguetes y artículos para el hogar . Es realmente muy interesante esta colección privada y quien nos recibió tuvo la atención de explicarnos un poco sobre el tema y tiene ademas importantes infografías para comprenderla. La escalera de acceso de mármol es impactante y fue traido especialmente por los portugueses para lo que fuera un palacio.  Si bien el lugar tiene varios pisos y otras muestras seguimos camino por las calles del centro histórico porque había mucho para ver. 


Nos detuvimos para comer unos bollillos y tomar algo fresco en la barra de un barcito sencillo y lugareño y luego caminamos hasta la esquina donde se encuentra la Fundación Jorge Amado , el Museo de la Ciudad y el famoso balcón donde se filmó el videoclip de Michael Jackson que se identifica perfectamente por una gigantografía del genio del pop. Pero en ese preciso lugar se abre una de las postales mas bellas del Pelourinho. A pesar del cielo encapotado disparábamos sin parar las cámaras de fotos y vídeos. El colorido y la belleza eran tan increíbles que por momentos parecía irreal. 


Un rato después estábamos regresando y pasamos por el elevador de Lacerda, la ciudad baja, y en lugar de regresar al hotel dado que llovía con mas intensidad decidimos cumplir la promesa de Wally a Mari que si llovía mucho iríamos de shopping. 


El elegido fue el Shopping de Barra. 
Allí vimos uno de los peloteros para niños mas grandes que tenga recuerdo. Los muchachos se compraron unas mallas de baño, yo me comí un pretzel exquisito y luego fuimos a cenar a uno de los restaurantes ahí mismo de estilo "comida libre" que tenía buenos precios y excelente oferta de comida. Hicimos nuestra primera aproximación a la cocina bahiana con algo de tapioca y una carne exquisita de sabor muy similar al cordero que entendimos era de buey que nos sorprendió gratamente. Además de infinita variedad de verduras y especialmente una sopa de legumbres. Los muchachos y Mari tomaron cerveza Skol y yo cené con un martini dry excelentemente servido. 
Regresamos al hotel en un taxi, el pronóstico para el día siguiente no era tan lluvioso pero cuando nos fuimos a dormir diluviaba. Como cada noche quedamos en que nosotros ( los de la 237) a las 8 en punto llamaríamos por teléfono a la 241 para arrancar el día. 

Praia da Barra
Y así fue, a las 9 luego de un desayuno variado que incluía huevos, panceta, jugos, tortas, cereales, bolillos varios, etc. nos fuimos a la playa de Barra que estaba exactamente enfrente del hotel dado que el día había amanecido algo nublado pero con  sol. En Salvador hace calor todo el año , el clima es claramente tropical por lo cual no es extraño que cada tanto una nube oscura deje caer un rato agua para continuar el día soleado. 
Omití contar que el día anterior cuando volvimos del shopping , Walter fue a comprar unas latas de cerveza a un barcito que estaba a la vuelta del hotel y un muchacho se ofreció a comprarlas mas económicas y se fue con su plata y no volvió mas. 
Apenas pisamos la playa el chico en cuestión apareció y vino directamente a encarar a Walter y pedirle disculpas. En principio notamos que trabajaba de alquilar reposeras y sombrillas en la playa. Insistentemente nos ofrecía las mismas sin costo como gesto de arrepentimiento. Decidimos caminar un rato por la bahía y luego al regreso nos sentamos efectivamente en las reposeras que Claudio así se llamaba nos ofreció en compensación. Un rato después su arrepentimiento era tal que nos colmó de atenciones,
Nos trajo una heladera de telgopor con hielo y muchas latas de cerveza ( Skol obviamente) y se ocupó especialmente de que nada nos faltara. Fuera cambio para pagar algo que comprábamos, reponer hielo y cerveza, incluso nos trajo un pescado enorme que había sacado de entre las rocas con caña, algo así como una corvina y se ofreció a cocinarla. Claudio era como el dueño de la playa y su actitud servicial y su permanente esfuerzo por hacer grata la estadía hizo que le tomaramos simpatía.  Al final del día nos cobró los servicios y nos descontó la plata que le había sacado la noche anterior a Wally! La playa de Barra es segura completamente no solo por la presencia en los alrededores de policías y el antiguo fuerte en uno de los laterales de aún funcionamiento militar sino también porque los muchachos que brindaban estos servicios en la playa cuidaban su lugar de trabajo. 
Cada tanto pasaba un vendedor y ofrecía sus productos: caracoles, collares, queso a las brasas, helado, etc. Un sin fin de personajes que hacían nuestras delicias. Todos tratan de vender algo y no es su insistencia su característica sino la forma de conquistarte. Son histrionicos  y aduladores, apasionados y adorables. El desfile hizo de nuestro día un jolgorio de risas sin fin. 
El heladero que no se entendía que vendía y durante diez horas paso para un lado y para otro hasta que finalmente compramos helados sobre el fin de la tarde para preguntarle que edad tenía. Parecía un hombre mucho mayor pero los años de trabajo los llevaba bajo la piel. 
El primer vendedor de collares que se nos acercó y nos conquisto con sus halagos. Nosotras éramos para él actrices de Hollywood, demás esta decir que le compramos de todo y nos amarró las cintas de Bonfin en una escena desopilante. Todo comienza cuando alguien te regala algo que será anzuelo pero que se sostiene con la onda y la puesta en escena, En realidad luego comprenderíamos que lo que ponen en escena es su corazón apasionado y amable al mismo tiempo. 

Luego llegó el segundo Claudio, este era un personaje de rulos afro y aspecto heavy metal que nos regaló una piedra a cada uno y le puso a Wally una en medio del pecho y le pidió que levante las manos sobre su cabeza unidas en forma de rezo. Y procedió a realizar un collar de macramé....pero surgió un pequeño inconveniente.....se le había perdido la tijera. Allí lo dejó a Wally en esa posición y se fue a buscarla....la escena era surrealista. Wally esperaba allí en pose y nosotros llorábamos de risa. Finalmente alguien le prestó la tijera y le hizo un hermoso collar. Se copó en hacer unos videos con nosotros y su grito mezcla de guerrero y hard rock quedó para siempre en nuestra memoria. Un detalle: tenía dos mujeres que convivían juntos y se llevaban muy bien.....

Así fue sucediendo el día. Comimos queso a las
brasas, tomamos Skol,y finalmente vimos un atardecer deslumbrante cuando sol se puso sobre el mar como un fuego encendido que por cierto es. Y Claudio nos preparó unas caipiriñas para coronar un día memorable. 
Todo era alegría y aunque no sabíamos que esos momentos se repetirían, no por las ganas de disfrutar que teníamos los cuatro, sino porque Salvador de Bahía es sinónimo de alegría sin igual. 
Esa noche, contemplamos desde el balcón que el fuerte reflejaba imágenes coloridas sobre su fachada, nos cambiamos y caminamos por la rambla a la orilla del mar en una noche deslumbrante. Caminamos apenas unas cuadras hasta el Farol da Barra y fuimos eligiendo donde cenar. 
 Finalmente optamos para cenar una esquina sobre la misma calle, el
restaurante Portal do Mar para comer una exquisita Langosta y una moqueca de frutos de mar. Nada mas quedaba que brindar y agradecer cada minuto vivido. En apenas dos días nos habíamos acercado bastante al calor de los bahianos....no sabíamos aún cuanto nos iban a sorprender. Esa es otra historia.....y continuará!



He aquí un video que resume los dos primeros días en Salvador de Bahía !





Nos alojamos en Gran Hotel Da Barra 
R. do Forte de São Diogo, 02 - Barra, Salvador - BA, 40130-170, Brasil
Teléfono: +55 71 2106-8600